miércoles, 11 de noviembre de 2015

RECONEXIÓN


Durante los últimos meses hemos desayunado, merendado y cenado con el proceso independentista. Particularmente, siempre he desconfiado de los nacionalismos –periféricos o centralistas- y se me ha llegado ha hacer muy cansino tanto el inmovilismo del Gobierno de Mariano Rajoy como las ensoñaciones de quienes pretenden anteponer su voluntad -que no la de todo el pueblo catalán- por encima del Estado de Derecho y de la Constitución, de la que también participan y participaron.

El proceso secesionista o de desconexión unilateral es una ficción que está abocada al fracaso. Ser reconocido, significa ser reconocido por los demás. Por tanto, para que un estado sea reconocido, necesita del reconocimiento de los otros, dotarse de legitimidad internacional.  Difícilmente será posible a través de los cauces y procedimientos utilizados.

Recordemos que el independentismo quería medir sus fuerzas convirtiendo las pasadas elecciones autonómicas en plebiscitarias - una auténtica tomadura de pelo- y cuando se les cambiaron las tornas, arbitrariamente, olvidaron la regla de la mayoría para abrazar los principios del parlamentarismo representativo, sacando pecho de su mayoría en escaños pero no de votos.

En esta huida hacia adelante para tapar las miserias del 3%,  la corrupción sistematizada de CIU y los recortes, vemos extraños compañeros de viaje que tapándose la nariz y poniéndose una venda en los ojos, han avalado la disminución del estado del bienestar en aras del trampantojo de la conquista de la república catalana enarbolada por la dialéctica y sofística del presidente en funciones. El nuevo escenario post-electoral, donde Mas se lo juega al “todo o nada” parece abocado a unas nuevas elecciones.  El mito fundacional de una nueva sociedad catalana se fundamenta para estos grupos en el tacticismo, donde el fin justifica los medios.

Almudena Grandes tocaba la tecla adecuada esta semana cuando formulaba la pregunta ¿A quién beneficia todo este proceso, todo este ruido, toda esta fragmentación? Desde luego, que a los trabajadores y a la ciudadanía no. Interesa a Mariano Rajoy y a Artur Mas, que se retroalimentan de esta narrativa en la que llevamos meses inmersos y que atrapa nuestro día a día olvidando otras cuestiones como la de la corrupción de la derecha, la financiación en B durante décadas del PP y de CIU, la reforma laboral, la precariedad, los recortes que ha sufrido la sanidad por parte del Gobierno y la Generalitat, los desahuciados de sus casas y sus vidas o el machismo criminal, que ha provocado que en las últimas 72 horas hayan sido asesinadas 5 mujeres.

Éste es el verdadero proceso de desconexión que existe en nuestro país: el de Mas, Rajoy  & CIA respecto de los problemas de la ciudadanía. Quererse situar por encima de las leyes de las que nos hemos dotado me parece tan kamikaze y anti-democrático como el hecho de que quienes tienen la obligación legal, moral y política de ponerse al frente y solucionar los problemas de la ciudadanía no lo hagan.  Resulta más sencillo ponerse de perfil y asumir, como decía Sartre que “el infierno, son los otros”.

Frente a las soflamas, consignas vacuas y planteamientos negacionistas de nuestra Transición y conquistas democráticas, el Partido Socialista, con Pedro Sánchez a la cabeza, planteamos una solución, una alternativa que nos permita generar un marco de convivencia y estabilidad para las futuras décadas. El Pacto del 78 tuvo esta virtualidad y creemos que es hora de actualizarlo.
Los socialistas de Baleares hemos trabajado duro para conseguir que en el conjunto del PSOE se haya adoptado una postura de reforma federal de la Constitución. Y la postura del PSOE es la postura de Baleares. Estamos a favor de la cohesión territorial desde el diálogo y el consenso, a favor de una reforma constitucional que nos permita garantizar el progreso, la paz social y estabilidad política para combatir las desigualdades sociales a través de la solidaridad territorial. Estamos a favor de extender y garantizar los derechos fundamentales, especialmente los derechos sociales, los cuales  queremos blindar, enmendando errores del pasado. Queremos mejorar la calidad democrática y de nuestras instituciones.

En medio del vocerío y posturas radicalizadas, la propuesta de Pedro Sánchez es una propuesta equilibrada que pone el énfasis en lo verdaderamente importante: los derechos y las oportunidades de los ciudadanos y ciudadanas. Ni las Ítacas, ni los Dorados, ni los cielos asaltados solucionarán los verdaderos problemas de la gente: una buena educación para sus hijos, cobertura social, un acceso a la sanidad sin co-pagos, la posibilidad de dejar a sus mayores dependientes en un centro de día, poder trabajar sin ser explotado y en condiciones dignas, poder calentar sus casas este invierno y llevar un plato de comida a sus familias. Éstos son los verdaderos problemas de los cuales los socialistas no nos sentimos desconectados.


Tengo confianza en que el próximo 20 de diciembre, los ciudadanos y ciudadanas darán el apoyo mayoritario a Pedro Sánchez para poder emprender la reconexión respecto a nuestras instituciones y nuestro estado del bienestar que necesita el conjunto del estado español. Creo, que somos el único partido en condiciones para hacerlo.

viernes, 18 de septiembre de 2015

A propósito de Chile



Me parece muy loable que el Sr. González defienda la libertad de expresión y condene las nulas garantías jurídicas del caso del opositor Leopoldo López, que recordemos ha sido condenado a 13 años de prisión en Venezuela. Como dijo Voltaire “puedo no estar de acuerdo con lo que dices, pero moriría por el derecho que tienes a decirlo”.

Sin embargo, siento una profunda indignación y vergüenza por las declaraciones respecto a Augusto Pinochet. Decir que un dictador asesino, respetaba los derechos humanos, aunque sea para compararlo con Nicolás Maduro, me parece un despropósito.

Tengo amigos chilenos y me veo en cierta manera, obligada a hacer esta entrada en mi blog. 

Desde los años cincuenta Estados Unidos financió a un grupo de economistas chilenos -conocidos como los ‘chicago boys’- como parte de un programa de la Guerra Fría destinado a contrarrestar las políticas izquierdistas en América Latina. Los ‘chicago boys’ llegaron a copar la Universidad Católica privada de Santiago de Chile. A partir de los años setenta, las élites financieras comienzan a organizar una oposición al gobierno de Salvador Allende a través del denominado ‘Club de los lunes’, relacionándose con los seguidores de Friedman en Chile y subvencionándoles las investigaciones teóricas. La CIA había estado alimentando la idea de que los socialistas eran anti-chilenos, espías rusos, el enemigo interior. De hecho, Pinochet se refirió a su golpe militar como una guerra al socialismo. 13.500 civiles fueron arrestados y encarcelados, los estadios de fútbol que tanto entretenimiento habían ofrecido se convirtieron en espacios de hacinamiento y tortura, las caravanas de la muerte atemorizaron al pueblo arremetiendo contra cualquier persona identificada con los valores socialistas y el sindicalismo. La comunidad captó el mensaje: la resistencia era mortal. 3200 personas fueron ejecutadas, 80.000 fueron a la cárcel, 20.000 se tuvieron que exiliar. Chile reconoce a más de 40.000 vćtimas de la dictaruda.

Cuando el 11 de septiembre de 1973 el General Augusto Pinochet lleva acabo el golpe de estado contra el gobierno izquierdista de la Unidad Popular y su presidente Salvador Allende, pone al frente de la Junta a los 'chicago boys' quienes habían trabajado a contrarreloj para tener el programa económico justo a tiempo para el golpe militar. Su primer trabajo fue negociar los créditos del Fondo Monetario Internacional. El resultado de tal proceso: privatización de activos públicos, de los recursos pesqueros, madereros, reversión de nacionalizaciones, apertura de las fronteras a las importaciones, privatización de la Seguridad Social, nuevas formas de especulación financiera, demolición de barreras para proteger el producto local, disminuyó el gasto público, aumentó el militar, se eliminó el control de precios -que regulaba productos de primera necesidad como el pan o el aceite- y se firmó un tratado de libre comercio con las compañías extranjeras que se garantizaron todos los beneficios, exportaciones, etc.
Con los planes de reestructuración económica el general Augusto Pinochet creía obedecer la jerarquía de las “leyes naturales” del mercado.  Sin embargo, todas las reformas estructurales no diez ron los resultados esperados. Las contradicciones eran tantas que en 1975 tuvo que venir el mismo Milton Friedman a salvarle el experimento: recetó más capitalismo salvaje.  El sistema educativo fue sustituido por cheques escolares y escuelas chárter, se privatizaron las guarderías, los cementerios, la seguridad social.

El cambio violento en las reglas del juego a nivel económico, unido a la represión en el ámbito social y político generó una transformación en las expectativas de la población en el proceso inflacionario. Una transformación en las costumbres y hábitos de consumidores, empresarios y trabajadores. Ni los precios ni los sueldos iban a subir.  El dogmatismo y la falta de evidencia empírica de tales medidas condujeron a un aumento de la inflación en un 375%, a pérdidas de empleo masivas, la tasa de paro pasó del 3% al 20%, el PIB se contrajo un 15%, el gasto público se recortó en un 27% y  subieron los precios de alimentos básicos. En 1982 la economía chilena se derrumbaba: hiperinflación, 30% tasa de paro, gran deuda privada de las empresas que habían comprado el país. La única empresa que no se había privatizado, la minera CODELCO, obtenía un 85% de beneficios por exportaciones. Pinochet ante la desesperación se ve obligado a renacionalizar empresas.

Según la politóloga Naomi Klein Chile no fue un laboratorio puro del libre mercado sino más bien un país donde una élite pasó de rica a muy rica. Un modelo de estado corporativista donde los ricos le declararon la guerra a los pobres y las clases medias. En 1988 el 45% de la población estaba por debajo del umbral de la pobreza. El 10% más rico había visto crecer sus ingresos en un 83%.

Los shocks no fueron para curar sino para realizar una transferencia del dinero de la ciudadanía a las élites económicas convirtiendo deudas privadas en públicas y a base de subsidios del estado a empresas.

Los países desarrollistas del Cono Sur fueron laboratorios vivos para la represión, la tortura  y la imposición de nuevos modelos de estados corporativistas. Los golpes de estado en Brasil, Uruguay, Argentina son ejemplos de la contra-revolución de las élites y oligarquías contra el avance de los trabajadores y políticas de redistribución de la riqueza. El poder militar se entrona en 1954 en Paraguay, en 1964 en Brasil y en 1968 en Perú, en 1972 en Uruguay,  Chile en 1973, Argentina en 1976.    Organizaciones internacionales como Amnistía Internacional han realizado investigaciones fundamentales en Chile y Argentina para denunciar la vulneración sistemática de los derechos humanos, ahora bien tales informes evitando identificaciones ideológicas no han profundizado en las causas de tales vulneraciones.

Sólo el informe Brasil “Nunca Mais”, elaborado en el marco de las Comisiones de la Verdad en América Latina vincula golpes militares con proyecto económico neoliberal. Establece una conexión entre la violencia ejercida y la represión con la economía como parte de un mismo proyecto.

Venezuela deja mucho que desear en cuanto al respeto de libertades y derechos políticos, y me parece reprobable e injusto que haya criminalización y persecución de la oposición. Ahora bien, hacer esta burda comparación, minimizando los crímenes de guerra perpetrados por Pinochet me parece un exceso. Desgraciadamente, otro más que se suma a una larga lista de acciones que a muchos socialistas, nos hacen sonrojar.

viernes, 12 de junio de 2015

PSEUDOCIENCIA HIPPIE Y MODERNIDAD LÍQUIDA


La modernidad líquida se caracteriza por la falta de anclajes, certezas, por el individualismo posesivo del capitalismo salvaje. Hay quien ante el desasosiego busca el sentido por la vía de la religión, lo que explicaría el aumento de los fundamentalismos religiosos, como el protestante en los Estados Unidos o la proliferación de telepredicadores -en sentido amplio-. No son pocas las personas que se suman al carro de la pseudociencia hippie que encuentra en la homeopatía y el movimiento anti-vacunas su máxima expresión. Las fiestas del sarampión o de la varicela desgraciadamente ya han llegado a nuestro país.

El caso de Pau, el niño de 6 años con difteria en estado grave abre un debate importante a nivel ético y social. ¿Deben ser obligatorias las vacunas? ¿Cómo las familias pueden diferenciar la evidencia científica de la chamanería? ¿Estamos haciendo la suficiente didáctica científica? ¿Cómo garantizar la salud pública y colectiva? No podemos olvidar que a día de hoy se ha detectado la bacteria en 8 niños cercanos al contagiado y que éstos pueden transmitirla o infectar a los demás. Por suerte, estos niños estaban vacunados y no desarrollarán la enfermedad.

La Asociación Española de Pediatría se ha mostrado contraria a que los padres estén obligados por ley a vacunar a sus hijos, pero sí consideran necesario hacer un registro de aquellos que se nieguen y que firmen un documento de no aceptación de la vacunación en el que reconozcan su responsabilidad.

Los derechos de los menores deben estar por encima de las creencias de los padres, más si éstas ponen en riesgo sus vidas. Cuando sean mayores de edad ya decidirán qué es lo más conveniente para su salud, so pena de estar equivocados.

Más de 1500 millones de niños se han salvado gracias a las vacunas con suficiente evidencia empírica. El miedo a los posibles efectos secundarios de una vacuna es infundado respecto a los efectos secundarios que pueden generar determinadas enfermedades.

Jules Hoffman, Premio Nobel de Medicina afirmaba hace unos días que no vacunar a los niños es un crimen.

Esperemos que este desgraciado suceso tenga final feliz y por supuesto, moraleja: no se pueden homologar opiniones y creencias al método científico. En esta modernidad difusa, es importante formar una ciudadanía crítica para que sepa diferenciar entre informaciones tóxicas encontradas en Internet de trabajos, estudios e investigaciones con suficiente evidencia empírica.

Los padres de Pau se sienten estafados. Con mucha razón. No dejemos que se socialice la ignorancia.

viernes, 22 de mayo de 2015

SOMOS EL CAMBIO



Estamos a tan sólo dos días de unos comicios que se presentan determinantes. Mañana es jornada de reflexión. La ciudadanía con un simple gesto -depositando una papeleta en la urna- decidirá si avala las políticas que se han llevado a cabo estos años o por el contrario, quiere un cambio.

Los socialistas de Baleares presentamos un nuevo contrato social. Con un programa económico, social, laboral, ambiental, feminista y cultural resultado de un gran proceso de participación que será un revulsivo para el cambio de modelo que Baleares necesita. Representamos el cambio para limpiar y regenerar nuestras instituciones y la vida política, el cambio porque en el centro de la agenda pública estarán las personas y los servicios públicos, el fortalecimiento del estado del bienestar, la re-municipalización de servicios públicos esenciales como el agua -y no el compadreo con los intereses privados que han encontrado en los gobiernos del PP, unos perfectos aliados-.

Somos el cambio, el cambio seguro. Seguro porque tenemos un gran equipo de personas capaces para liderarlo, porque somos un partido con identidad, con un bagaje de 136 años de historia, con representación en la práctica totalidad de municipios, que ha formado parte de todas las luchas democráticas y conquistas sociales de este país y cuya “herencia” no es otra que el patrimonio de la ciudadanía, el “Estado del Bienestar” -un estado del bienestar que esta legislatura se ha desguazado a pasos agigantados dando paso a un estado de mercado-. Seguro, porque tenemos unos valores firmes, porque sabemos conectar con el espíritu de los tiempos, hacer la auto-crítica necesaria, reconociendo errores para superarse y renovarse. Seguro, porque la experiencia -aunque haya quien la quiera denostar invocando a “lo nuevo”- siempre es un plus.

Defendemos un pacto entre generaciones, de toda la sociedad: hombres, mujeres, jóvenes, mayores, parados, trabajadores, agentes sociales. Un pacto para volver a generar las oportunidades que se han perdido por el camino y para transformar la desesperanza en ilusión. Necesitamos un cambio en el fondo y en las formas. Por ello, tanto los sindicatos como la comunidad educativa tendrán el reconocimiento institucional que se merecen en Baleares. El PSIB se ha adherido al Pacto por la Educación, con la firme voluntad de que se convierta en un pacto social más amplio cuando Francina Armengol sea presidenta. Un pacto acompañado de una fuerte inversión pública para restituir la calidad en la enseñanza, el número de docentes y todo el daño causado esta legislatura.

Los socialistas tenemos muy claro que la sanidad es una piedra angular del estado del bienestar. Y ya está bien de mercadear con ella, por tanto, volverá a ser universal y gratuita. Eliminaremos los nuevos co-pagos de la cartera de servicios y el co-pago farmacéutico a los pensionistas. Dejaremos de cobrar los 10 € por tarjeta y devolveremos la tarjeta sanitaria a las 20.000 personas a las que el PP les ha robado con la única finalidad de que la privada ganara volumen de negocio. Una sociedad decente como la balear no puede volver a dejar morir a una persona sin papeles como Alpha Pam, víctima de un real decreto criminal.

La lucha contra la pobreza, especialmente la infantil y la desigualdad estará en el centro de nuestras políticas. Ni una persona sin recursos se quedará sin cobertura social. Para ello transformaremos de manera progresiva el actual sistema de rentas mínimas en un sistema de renta básica, reconociendo una nueva prestación económica y el ejercicio de un derecho subjetivo.

En casos de desahucios, el Govern intermediará con las entidades financieras para evitar las ejecuciones hipotecarias y dar alternativas a las personas que se encuentren desamparadas. Si es necesario, pondremos en marcha medidas de expropiación temporal en casos de desahucios en vivienda habitual por parte de bancos. Nuestro marco competencial nos permite poner en marcha medidas de segunda oportunidad para que las personas no tengan que abandonar sus casas y actividades económicas. Estas acciones irán acompañadas de un programa de alquiler social público aprovechando el gran stock que hay de pisos vacíos de entidades financieras. Gravaremos fiscalmente las viviendas vacías con fines especulativos y realizaremos convenios entre propietarios y entidades sociales para garantizar el derecho a la vivienda. Los socialistas lucharemos también contra la pobreza energética, no permitiendo que se corte el suministro básico de electricidad o agua a las familias. Lo hemos defendido esta legislatura presentando propuestas en este sentido en diferentes instituciones y dando ejemplo desde los Ayuntamientos donde hemos gobernado.


Para evitar la exclusión social iremos al núcleo: el mercado laboral y las políticas laborales. Derogaremos la reforma laboral del PP cuando lleguemos a la Moncloa y desde Baleares convertiremos las políticas de ocupación en la cuarta pata del estado del bienestar, destinando un 4% del presupuesto autonómico a políticas activas de ocupación, reforzando la inspección de trabajo con planes específicos contra la explotación laboral e impulsando un plan de choque para la ocupación, dando salida a los colectivos más vulnerables, especialmente las personas mayores de 50 años y con cargas familiares. Si el PP ha gestionado 2800 ofertas de empleo al año, nuestra compromiso es que haya al menos 15.000 anualmente. Para ello, mejoraremos los recursos de formación de nuestros parados , fomentando que los jóvenes que abandonaron los estudios se reenganchen y contratando parados en empresas para prácticas profesionales.

La formación ha de ser el motor del cambio de nuestro modelo productivo, trasvasando a sectores con futuro trabajadores que están en estos momentos desempleados.

Nuestro mercado turístico está en una encrucijada. Debemos afrontar los retos de modernización que tiene por delante, abordando un cambio de modelo de nuestra economía, no por decreto, sino desde la cooperación con los diferentes agentes sociales, a través de un gran Pacto Social por la ocupación, competitividad y cohesión social. Nuestro compromiso es con la calidad turística y medioambiental. La calidad turística sustituirá al precio único como único factor de competitividad. No valen buenas temporadas turísticas sin trabajo con derechos y de calidad. Para ello, regularemos el “todo incluido” desde parámetros de calidad, actuando sobre zonas maduras que nos restan competitividad y regulando la oferta especializada para mejorarla.

Para la necesaria regeneración democrática desde el Partido Socialista hemos apostado por la fórmula “un político, un sueldo” y por limitación de mandatos en un mismo cargo. Propondremos en el Parlamento un duro régimen de incompatibilidades para prevenir puertas giratorias y una ley de transparencia ambiciosa que refuerce la transparencia, la participación y la rendición de cuentas. Nos sumamos a la petición de la creación de una Oficina Estatal Anti-corrupción que actúe en todo el sector público estatal para fiscalizar bien el dinero público.

Y como se acabaron los tiempos de grandes promesas que se las lleva el viento, proponemos la creación de una comisión parlamentaria de seguimiento del programa electoral que estará presidida por el principal partido de la oposición, además de contar con la presencia ciudadana a través de la figura del Síndic de Greuges. Una comisión que vele por el grado de cumplimiento de las promesas electorales con los que nos hemos presentado a estas elecciones.

Nuestro proyecto es fruto del compromiso con el bienestar de las personas y el interés general. Con los servicios públicos, los derechos y libertades. Un proyecto para las clases medias y populares. Un proyecto para los trabajadores y trabajadoras de esta Baleares. Gobernaremos para la mayoría.

Si quieres apostar por el cambio seguro, este domingo vota socialista. Vota al PSIB-PSOE.

domingo, 17 de mayo de 2015

Pornografía



Si tuviera que calificar de alguna manera el despliegue institucional realizado  para la toma de posesión de la nueva presidenta del Govern, -perdón, de la Federación Hotelera-, Inmaculada de Benito, lo calificaría de pornográfico. A veces, una imagen vale más que mil palabras. Y la fotografía de la nueva presidenta de los hoteleros con toda la plana mayor del Partido Popular, incluida la ministra de empleo, Fátima Bañez es demoledora. Como los objetos auráticos descritos por Walter Benjamin, se condensa en una imagen, en un instante, el significado de toda una legislatura. Una fotografía que día 24 de mayo, con un nuevo equilibrio de fuerzas, tenemos la posibilidad de transformar y evitar que se convierta en una foto fija.

La confluencia de intereses entre quienes mandan verdaderamente en esta tierra - los hoteleros- y sus testaferros -el gobierno del PP- ha sido letal para los intereses de los trabajadores y un reparto justo de la riqueza. Es normal que tengan miedo de la inestabilidad si por ésta entendemos que se les acabe el chollo de hacer las leyes a su imagen y semejanza, de explotar con manga ancha a sus empleados gracias a la reforma laboral - reforma que ha devaluado los salarios de los trabajadores, que ahora se ganan en el mejor de los casos, su pobreza durante 6 meses al año- y dejar de marcar la política económica que afecta a toda una sociedad.

En una conferencia sobre economía, el presidente José Ramón Bauzá hizo gala de sus dotes dadaístas para la lógica deductiva, enunciando grandilocuencias del tipo: “todos los partidos que suben impuestos son de izquierdas, Ciudadanos quiere subir los impuestos; ergo, ciudadanos son de izquierdas”. Con esta lógica aplastante, olvida que recordamos que han sido precisamente ellos, quienes han subido el IVA al 21%, incrementado las tasas aeroportuarias o tocado la mayoría de impuestos y tasas municipales. Como balance de legislatura, toca sacar pecho de los recortes realizados. Pero no se preocupen, ¡los recortes han sido in-esenciales, según el presidente! Tan in-esenciales como 1000 profesores en la calle, 1200 profesionales sanitarios menos, reducción de becas, reducción en ayudas a comedores escolares, de prestaciones sociales por dependencia, y un largo etcétera.

Es de sobra conocido que el Estado del Bienestar resulta superfluo para quien lo puede pagar todo con su tarjeta de crédito. Lo esencial para ellos es el capitalismo de amiguetes, que el estado funcione de manera inmisericorde y neoliberal para el conjunto de la ciudadanía, pero para sus élites, corporativismo y comunismo. Con el dinero de todos, favores para los suyos... Y la verdad, no les va nada mal. Mientras los sueldos de consejeros y altos directivos crecieron a una tasa de doble dígito el pasado año, la remuneración de los empleados siguió cayendo. En 2013, el salario medio de las personas mejor pagadas de las empresas del Ibex 35 suponía 75 veces el gasto medio por empleado de esas mismas compañías; en 2014, la desigualdad se disparó hasta las 104 veces.

La partitura del estado mínimo la corean al unísono la derecha política y económica de Baleares. Condensada en esa fotografía. La eliminación de cargas administrativas, en el neolenguaje, significa que todavía pueden sacar la sierra eléctrica para desguazar los pocos servicios públicos que nos quedan.

En democracia, la fuerza la tenemos las y los ciudadanos. Por el futuro de esta sociedad, re-situemos los equilibrios de poder antes de que nos devoren, como Saturno a sus hijos. 

* Artículo publicado en El Periscopi